Análisis
Antes de hacer nada, hay que entender qué está pasando. Lo primero que hacemos no es lanzar nada: es reunirnos contigo y mirar con calma tus números, tus acciones llevadas a cabo, tu mensaje, tu producto o servicio. Muchas veces se toman decisiones sin tener claro qué está fallando de verdad — y así es fácil caer en cambiar cosas o probar acciones nuevas sin saber si eso era realmente el problema.
Qué acciones tienes en marcha y qué papel juega cada una.
Cómo llegan los clientes y qué canales están funcionando (o no).
Qué ocurre en tu web o en tu proceso desde que alguien muestra interés.
En qué punto se caen las oportunidades y por qué.
Qué puedes medir realmente y qué decisiones estás tomando a ciegas.
No se trata de hacer un análisis enorme ni de perder dos meses analizando. Se trata de tener claro qué está pasando… y sobre todo, porqué.


